Nos levantamos pronto y aprovechamos bien el desayuno buffet del hotel, que como todo en este hotel era bastante bueno.
Cogemos el coche y nos vamos al Parque de Cabarceno. Un zoo al aire libre en mitad de las montañas.
Donde se puede disfrutar de un montón de animales que están en semi libertad, ya que aunque no deja de ser un zoo cada grupo de animales tiene bastante terreno para moverse con libertad y las protecciones para evitar su huida no son rejas si no elementos naturales.
Vimos gorilas, rinocerontes, osos, bisontes, búfalos, guepardos, leones, jaguares, elefantes, jirafas, lobos, reptiles, …
Lo que más nos ha gustado a todos. El espectáculo de aves rapaces. Una pasada ver a esas aves tan grandes pasar tan cerca de ti.
También disfrutamos un montón de los paseos en el telesférico que te permite ver a los animales de otra forma.
Comemos en el Restaurante Casa Venero, que para estar al lado del parque tiene un menú muy apañado en precio y calidad.
Acabamos a las 18 horas de recorrer el parque y nos volvemos a Santander.