Por la tarde nos vamos a la playa de Gueirua.
Una pequeña playa a la que se accede por un pequeño camino y luego bajando unas largas escaleras.
Pero que llevan a una playa rodeada de montañas donde se pueden ver cascadas cayendo sobre la propia arena, unas formaciones rocosas que forman varias piscinas en la playa.
Como ha mejorado el tiempo y no hace ni frío y parece que asoma un poco el sol, nos atrevemos a darnos un buen baño en sus aguas claras.
Luego mientras nos secamos los chicos se dedican a la caza de cangrejos.