Salimos del hotel y nos abrimos paseando hasta la iglesia de la Santa Croce que aparte de su bonita fachada tiene las tumbas de varios personajes famosos pero cuando llegamos ya está cerrada y no podemos entrar.
Nos dirigimos andando hasta el mirador de Miquel Angelo, que está en una montaña cruzando al otro lado del río arno desde donde se disponen unas preciosas vistas de toda la ciudad y del atardecer.
Después de que atardeceres se despejara un poco la plaza nosotros nos quedamos tomando algo comprado en un quiosco y sentados en las escaleras de la réplica del David de Miguel Ángel.
Una vez anochecido que hemos podido disfrutar de las vistas de la ciudad del iluminada bajamos otra vez hacia el centro y paramos a comprar unos riquísimos y enormes Panini en All’Antico Vinaio, que nos acabamos comiendo sentados justo debajo de la estatua de Perseo y Medusa que hay en la plaza de la señoría, donde además los abastecemos de agua de una fuente que hay en el Ayuntamiento que sirve tanto agua natural como con gas y bastante fresquita.
Volvemos sobre nuestros pasos para ir a una heladería que nos han recomendado Gelateria dei Neri.
Y comiendo el helado volvemos tranquilos hacia el hotel disfrutando de las últimas vistas de los monumentos iluminados de la ciudad de Florencia.