Abandonamos Florencia a las 10:48 que sale nuestro tren con destino directo a Roma ciudad a la que llegamos sobre la una del mediodía.
Nos dirigimos directamente a nuestro hotel que se llama Meninger la suerte de poder hacer check-in y ocupar directamente la habitación, que de momento es la más grande y moderna de las que hemos visitado en este viaje.
Deshacemos las maletas y nos vamos inmediatamente a comenzar nuestra visita Roma.
Pero como ya son las dos y media lo primero que hacemos es encontrar un bar donde poder tomar algo de pasta, lasaña y un risotto.