Pues después de cambiarnos volvemos a la carpa a comer y jugar un rato.
No hay nada especial y es que dentro de poco se tiene que ir cada uno a su casa para prepararse para la ofrenda.
Diego no parece muy cansado y si no fijaros como juego a fútbol.
Uso de cookies
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.
ACEPTAR