Después de tres semanas en el hospital el siguiente destino del abuelo tras dejarmos es el tanatorio de Serreria donde todos los familiares, amigos, vecinos,… tanto suyos como de todos sus hijos y nietos se describen de él y nos acompañan en su despedida.
Del tanatorio vamos a la iglesia San Juan de la Ribera donde se ha preparado una celebración muy bonita, recordando que en esa iglesia el abuelo ha vivido muchos de las últimas celebraciones como la renovación de su matrimonio. Y unas palabras del tío Miguel Ángel recordando que el abuelo siempre estaba preocupado por todos los demás.
La despedida final lo hacemos en el crematorio municipal siguiendo su deseo de ser incinerado.