A la baja del castillo volvemos a pasar por el barrio de Santa Cruz y su ermita y por la plaza del Ayuntamiento para ver el belén monumental más alto de España.
Nos volvemos al hotel para descansar un rato y nos damos una vuelta por las instalaciones del hotel que tiene una piscina en el ático y un gimnasio con jacuzzi.
Por la noche después de dar una vuelta por el centro acabamos cenando en un típico bar de raciones llamado bar el cantó, muy rico todo.
Y de ahí al hotel al descansar.