Tras algún pequeño debate en casa consigo que me dejen ir a pasar un día con claridad y su familia a Madrid. Salimos de Valencia en el ave y estamos dando vueltas por el centro durante toda la mañana. Intentamos poner un bocadillo de calamares pero está todo tan lleno que al final decidimos comer un bocadillo de lo que sea donde nos dejan entrar.
Por la tarde seguimos dando vueltas y nos tomamos unos churros en San Ginés.
Intentamos también dar una vuelta por la tarde-noche para ver la ciudad iluminada pero claro nos tenemos que volver a la estación de tren para coger de nuevo el ave Claudia y su familia en Valencia y yo hacia Segovia donde me recoge mi padre.