Fue nuestro último día en Roma así que después de desayunar el buceo del hotel recogemos las maletas y las dejamos en una consigna que tienen dentro del propio hotel.
Y cogemos un metro para acercarnos a las termas de Caracalla, que son los restos arqueológicos de unas termas del siglo 2 d.c.
Y nos volvemos al centro para dar un último una última vuelta por el Coliseo, la plaza de piedra y la Fontana de Trevi.
Nos volvemos hacia la zona del hotel y comemos en el restaurante la familia. Donde aprovechamos los últimos días de pasta y también nuestro papi un buen pedazo de carne.