Y como llevamos muchos días insistiendo al que queríamos ir a cenar crepes hoy al final lo conseguimos.
Lo que pasa es que la crepería que hemos elegido y nos habían recomendado pues no es una creperia al uso y no tiene típico creer de jamón y queso champiñones. Tiene dos crepes niches y unos platos que al final descubrimos que no todos eran crepes.
Pero bueno al final conseguimos cenar bastante bien y encima salimos bastante animados. Tan animadas que Pablo nos convence a todos para que nos vayamos a un karaoke. Y a pesar de que el karaoke que encontramos se llama club pantera. No solo el nombre parece raro para una visita familiar sino que la entrada tampoco deja muy contentas a nuestras madres. Pero a Pablo no hay quien lo pare y al final conseguimos entrar. Y la verdad es que no lo pasamos bastante bien porque no solo cantamos nuestras canciones sino que nos subimos a varios grupos de personas muy diferentes que había en el local para cantar. Finalmente fue un gran acierto y nos lo volvemos a casa con la sensación de haber realizado todo lo que queríamos.