A pesar de la derrota y la tristeza acabamos todos muy contentos por dos cosas la primera porque tenemos un regalo para nuestros entrenadores un lote de un jamón que los papis han preparado, y la segunda porque nos organizan un buen almuerzo en el campo de fútbol para todos los que nos queremos quedar.
Y ahí demostramos que somos un muy buen equipo.