Por desgracia esta fiesta de pijamas acaba con un madrugón ya que tanto andrés tiene campeonato de karate como yo tengo partido hoy bien pronto.
Así que nos levantamos a las siete de la mañana y en cuanto nos despejamos desayunamos para coger fuerzas.
Y vienen a ver mi partido César y Albert.
Pero no es un buen partido la verdad es que no jugamos muy bien y encima dos fallos míos acaban siendo goles. Acabamos perdiendo 1-4.
Pero después de la derrota y de la ducha no recuperamos y me quedo almorzando con algunos de mis compañeros del Historics.