Continuamos en el chalet de Albert celebrando su cumpleaños.
Y seguimos con la misma dinámica, comer, piscina, jugar, fubol, comer, juegos de cartas, bingo, piscina, correr,…
Desde luego nos lo pasamos genial y llegamos a casa totalmente destrozados y con las únicas ganas de dormir y descansar.