Por la mañana mientras nuestro papi se queda en casa trabajando, bajamos con los primos al centro de Segovia a ver el belén que hay montado en el torreón. Y ya que estamos allí, pues subimos hasta arriba del torreón para ver las vistas de la ciudad y de las montañas que le rodean.
Los primos se quedan a comer en casa de los abuelos y así aprovechamos para jugar con ellos por la tarde.