Hoy nos hemos levantado y hemos ido a desayunar buffet del hotel. Está bien, pero no puedes coger tú las cosas, si no que te las pone el camarero de las bandejas.
Cogimos la bolsa de la playa y nos dimos un buen baño, además de jugar a las palas, leer y coger muchas conchas.
Cuando nos cansamos nos fuimos al hotel a ducharnos y nos tomamos el aperitivo en la habitación.
Después fuimos andando por todo el paseo hasta llegar al puerto pesquero a comer: arroz del senyoret, unas tellinas y chipirones a la plancha al restaurante El puerto. Mientras comemos se pone a llover, pero enseguida lo deja.
Por la tarde subimos el castillo de Cullera por una cuesta muy empinada donde había imágenes con los 14 estaciones del Via Crucis.
Desde arriba se disfrutan de unas grandes vistas y entramos a la iglesia.
Bajamos por el lado mas bestia de la vida, a través de la montaña.
Después volvemos al paseo de la playa a merendar un gofre .
También nos compramos Diego un avión y Alba una pulsera de conchas .
Volvemos al hotel para cenar y ver la tele en nuestra habitación.