Ruta los asientos – La presilla

Comemos unos bocatas y un poco de aperitivo que  nos han preparado los abuelos.

Una vez que hemos acabado de comer, y a pesar de que se está poniendo el cielo muy oscuro, nos vamos hasta la Presilla donde mejor se puede uno bañar.

Al poco de llegar se pone a llover, unos goterones que casi hacen daño cuando te dan.

Así que resguardandonos debajo de árboles cuando cae más fuerte nos volvemos al coche.