Hoy hemos quedado con Claudia y su familia para ir a cenar a la playa de Puzol, cogemos la nevera y algo para cenar y allí que nos vamos.
El único que se atreve a meterse en el agua es Diego y solo durante un rato, mientras el resto damos una vuelta por uno de los espigones.
Cuando viene la familia de Claudia nos plantamos en la arena, pegados al paseo con nuestras mesas y nuestras sillas.
Hace una noche estupenda, el cielo está despejado y vemos alguna que otra estrella fugaz.