A pesar de ser sábado, madrugamos, ya que hemos quedado con los Monzó para ir a Alcalá de la Selva a recoger rebollones.
El viaje es un poco accidentado por que el coche de la tía de Sergio y Caye no va muy bien, y se va quedando en las subidas que vamos encontrando.
Pero una vez allí nos ponemos manos a la obra.
Enseguida empezamos a encontrar rebollones. En la primera parada unos cuantos.
Pero en la segunda, conseguimos llenar un par de grandes cestas. Es verdad que con un poco de riesgo ya que habñia varios carteles que indicaban la prohibición de coger setas. Pero hay tantas…