Hace poco el tío Carlos ha cumplido 50 años y algo así se tiene que celebrar a lo grande.
Y lo hacemos con un día en familia todos juntos.
Nos vamos al Puig donde hacemos un recorrido por el pueblo siguiendo unas pistas y resolviendo unos acertijos que nos llevan al monasterio, al castillo y otros puntos de interés.
Cuando acabamos nos vamos a una terracita a tomar un refrigerio los mayores y Diego y Dani a jugar a fútbol.
La comida, espectacular, comemos unos buenos entrantes y un mejor arroz en el restaurante La Alhacena.
Al salir para bajar la comida, jugamos un partido de fútbol en mitad de la calle.