Nuestro papi cumple 42 años, así que cuando salimos de clase y acabamos las actividades extraescolares, nos vamos a casa, donde nos ponemos cómodos, tomamos un aperitivo y llamamos a un restaurante chino para que nos traigan la cena.
Al acabar le hacemos soplar las velas de la tarta y le damos sus regalos:
- Dos maravillosos dibujos
- Una botella de cava
- Un reloj de pulsera
Y nos quedamos todos juntos en el sofá viendo la tele.