Alvaro y Daniel nos invitan a su casa a comer.
Llegamos pronto y nos ponemos a jugar en su bodega, jugamos a un montón de cosas y hasta preparamos conciertos para los mayores. Estamos hechos unos artistas.
Después de comer, seguimos jugando y pasándonoslo muy bien.
Para merendar la tía Mari ha comprado roscón que nos tomamos con un vaso de leche y nos sabe tan rico. Además a Alba le toca la sorpresa.
Ya casi de noche salimos a dar un vuelta.