Lleva toda la tarde lloviendo, así que para salir decidimos ir a a la bolera a jugar a los bolos.
Hay mucha gente y tenemos que esperar un rato hasta que nos toca.
Cuando empezamos, Diego es la gran sorpresa de la partida que logra ganarnos a todos.
Después y para celebrar el aniversario de nuestros papas nos vamos a cenar a un restaurante chino.