Bistroz Chez Remy

Una vez apuramos, aunque tenemos hora reservada, como llegamos 20 minutos tarde, casi no nos dejan entrar… pero al final nos atienden. Y menos mal.

Porque esta es una de las comidas más ricas que hacemos, mejor atendida y por supuesto en un restaurante superchulo, donde parecemos ratones comiendo sobre corchos de botellas de champagne, o sobre cajas de cerillas o sobre chapas de botellas de refresco.