Nos vamos a pasar el día a la Isla de Tabarca.
Y como está un poco lejos nos toca madrugar, vamos en coche hasta Santa Pola, donde nada más aparcar en el parking del puerto nos subimos a una gran barca que nos lleva en un bonito paseo a la Isla.
Al acercarse a la isla vemos por las ventana submarinas del barco la cantidad de peces que hay por estas aguas.
Bajamos y nos vamos directos a la playa. Es bastante bonita, pero tiene muchas algas tanto en el agua como en la arena, y lo peor de todo, de vez en cuando huele fatal. Pero nos metemos y disfrutamos de la cantidad de peces que se ven desde la superficie y haciendo un poco de Snorkel.
Pero como sabemos que por la isla hay muchas calas, recogemos los trastos y damos una vuelta.
Encontramos una cala preciosa, donde con muy poco esfuerzo se puede llegar nadando a unas cuevas en la roca preciosas y que incluso buceando se puede ir pasando de una a otra.
Es hora de comer y vamos al restaurante que teníamos reservado Casa Gloria. Comemos:
- Pulpo a la brasa
- Calamar de la zona a la plancha
- Mejillones al vapor
- Caldero de tabarca. Que consiste en dos platos:
- Guisado de patatas y gallo (un pescado típico de la zona)
- Paella con el mismo caldo del guiso anterior
Nos ponemos hasta arriba de tanta comida.
Continuamos nuestro paseo, por el resto de la isla y en cuanto nos aprieta el calor nos damos otro baño en alguna de las calas. Algunas de arena, otras de piedra, algunas con otros bañistas, otros nosotros sólos.
El último baño nos lo damos en la playa de piedra que hay al lado de las cuevas que hemos visto esta mañana.
El mejor baño del día.
Y de ahí a esperar al barco de vuelta, que como es costumbre en nosotros, es el último en abandonar la isla y el que nos permite ver en el agua un bonito anochecer.