Cuando volvemos de casa de los abuelos comprobamos a ver si Papa Noel ha pasado por nuestra casa, pero parece que todavía no le ha dado tiempo, así que nos vamos a dormir.
Por la mañana cuando nos despertamos nos ponemos tan contentos cuando al asomarnos al comedor descubrimos que Pape Noel nos ha dejado a todos un monto de regalos en los sofás:
Pata Alba un puzzle 3D, el juego del Lince, para Diego un libro de cuentos de Navidad y una caja de Blaze con pinturas. Para los dos el juego del Dobble. Para mama unos pendiente, unos zapatos y un bolso. Para para una cazadora y una braga para el cuello.