Una vez en el casco histórico realizamos la subida hasta el castillo, una subida empinada por calles estrechas que están decoradas con pintadas que año tras año se realizan en las puertas de las casas de las damas de honor y reinas de las fiestas. Suelen ser pintadas de dibujos animados, con lo que nosotros estamos encantados.
Una vez en el castillo entramos y subimos por todas las torres desde donde se tienen unas vistas privilegiadas del pueblo y de su entorno y de como el río ha ido perfilando la montaña.