Y nos volvemos a casa después de un fin de semana tan intenso.
Pero no paramos, seguimos celebrando el cumple de mami, y como ahora toca el turno de las llamadas de todos los familiares y amigos, pues decidimos llamar a un restaurante chino para que nos traiga la cena y preparar una tarta improvisada para volver a soplar las 40 velas.