Para rematar el día, quedamos con nuestros amigos Caye y Sergio para cenar.
Quedamos en el parque de casa, donde estamos un rato jugando antes de ir a cenar al Aitana otra vez, ya que la vez anterior cenamos muy bien.
Ademas como tiene ese trozo de acera peatonal podemos jugar y correr sin peligro.No paramos de jugar y de correr y nos lo pasamos genial.