Por la mañana bajamos a la piscina de casa a darnos un chapuzón y ahí están nuestros amigos. Jugamos dentro de la piscina con pistolas de agua, a bucear y fuera al uno. Cuando se hace la hora de comer se nos ocurre que podían venirse a casa a comer Ángela y Gonzalo.
Y así lo hacen. Nos comemos el redondo de carne con patatas que han preparado nuestros papas y después del café y el helado nos ponemos a jugar, creamos un grupo musical,… nos lo pasamos en grande.
Después de merendar nos bajamos al parque para seguir jugando.