Pues como no hace día de piscina, cuando salimos de Gomets cogemos el tranvía y nos vamos hasta el puerto.
Y mientras esperamos que nuestra mami salga de trabajar, pues nuestro papi nos invita a dar una vuelta en un gran barco, que nos da la vuelta por todo el puerto y nos saca a mar abierto.
Lo que más nos gusta, los cacahuetes que nos ponen para que comamos.