Después de la noche de ayer, la verdad es que hoy no madrugamos mucho.
A pesar de eso si que nos da tiempo a ir a una zapatería del barrio y a otra del mercadillo para cargarnos de sandalias para este verano.
Por la tarde, mientras Diego se pega una buena siesta yo me pongo a realizar todos los deberes que tengo acumulados.
Mirad que bonita manualidad realizo para plástica.