Último desayuno en el hotel que aprovechamos para pegarnos un buen festín.
Una vez recogidas las maletas y abandonado el hotel nos dirigimos al paseo marítimo de la Playa de Levante de Salou.
Hace muy buen día así que no podemos resistirnos y entramos a la playa a jugar con la arena.
Cuando nos cansamos, salimos de nuevo al paseo y buscamos un sitio para comer. No es fácil, no por la falta de oferta si no por el exceso, cientos de bares con camareros en la puerta medio empujándote a entrar a sus locales… No nos gusta eso y seguimos caminando hasta que encontramos una terraza, muy cuca y sin tanto comercial. El Rinconcito. Allí nos tomamos un buen refresco. Pero por desgracia no tienen comidas, a parte de los pinchos que ponen.
Así que nos salimos del paseo y nos vamos a un Burguer King a comer.
Regresamos donde habíamos dejado el coche, nos tomamos un cafetito en una terraza y nos volvemos para Valencia.