Y llegamos al hotel donde vamos a pasar estos dos días. Se trata del Hotel Dorada Palace. Que aunque no está dentro de Port Aventura se encuentra a 10 minutos en pie, que es prácticamente el tiempo que se tarda en llegar en coche ya que para entrar al parking hay que dar mucha vuelta.
Llegamos al hotel nos dan la habitación e inmediatamente bajamos a cenar, ya que nuestros papis tienen miedo de que nos quedemos dormidos.
Nada más lejos de la realidad, nada más acabar de cenar, nos subimos a la cafetería donde hay mini-disco para los peques y luego una actuación de un grupo brasileño para los mayores.
Parece mentira la cantidad de gente que hay en el hotel, muchos extranjeros, pero alguno que otro nacional.
A Alba le cuesta medio segundo encontrar alguien de su edad y juntarse con ella durante toda la actuación.
Diego se aburre un poco más y decide darse una vuelta por el hotel, hasta que convencemos a Alba para subirnos a la habitación.