Pues eso, que quedamos con los primos y los tíos para comer juntos.
Los abuelos no vienen, ya que no se encuentran del todo bien la abuela.
Vamos a comer al Puerto de Catarroja, a casa Baina unos entrantes y un arroz para los niños y una fideua para los mayores.
Tanto antes como después de comer estamos dando una vuelta por el muelle donde se encuentran las barcas de los pescadores de la Albufera, y Daniel y Marcos intentan imitarlos pescando con dos cañas.
De ahí nos vamos al parque de debajo de casa de los primos, donde los mayores se toman una copa mientras nosotros jugamos en el parque.
Y ahí nos quedamos hasta la hora de ir a cenar y descansar un poco.