Y como hace muy bueno como para meterse en casa, además tenemos que ir a un centro comercial a cambiar unas zapatillas deportivas que compro a Alba papi, pues nos vamos al centro comercial y aprovechamos para comer en la terraza de un restaurante chino que hay justo al lado.
Comemos muy bien, y cuando vamos a realizar el cambio no hay casi nadie.
Así que Alba aprovecha para jugar una partida a un ajedrez gigante.