Pues es domingo y aunque se supone que tenemos que descansar:
entre una visita por la mañana a la plaza de la iglesia, donde los clavarios han montado unos castillos hinchables,
y por la tarde jugando en el parque,…
pues no descansamos mucho.
Y parece que Alba paga esos excesos, se empieza a encontrar mal y le sube bastante la temperatura. Llega a tener hasta casi 40º de fiebre.