Por la mañana bajamos al parque que hay al lado de casa de los abuelos y jugamos con la arena y en los columpios.
Después de comer pruebo las torrijas que ha hecho la abuela María y ¡¡¡ummmmm!!!! Están buenísimas.
Por la tarde bajamos a ver la procesión de los pasos. A Daniel y a Diego le encanta ver a los capuchones tocando el tambor, el bombo y la trompeta.