Hace bastante malo para salir de casa.
Y no lo hacemos en todo el día.
No nos importa, porque por la mañana empezamos el día muy bien, con unos ricos churros y porras que trae mi padre.
Además tenemos para jugar a Pepa la mascota del cole de Alba.
Todo está bien, hasta que Alba se acuerda de que, mañana tiene que devolver a Pepa a su clase, y se pone muy triste. Pero bueno con un fuerte abrazo a Pepa se le pasa hasta que se quedan dormidas las dos juntas.