Aprovechando los últimos coletazos del verano, hacemos una quedada los amigos en el chalet de Nara.
Allí acudimos, Nara, Cayetana, Sergio, Carla, Pablo, Neus, Ximo, Nerea y todos sus papas.
Comemos unos ricos macarrones los pequeños y una paella los mayores.
Y sobre todo no paramos de jugar, en la piscina (sí sí, ya en octubre pero nos dimos un baño en la piscina), en el campo de naranjos, por todo el chalet.
Lastima que al poco de comer, nosotros tengamos que irnos, y es que tenemos una agenda muy apretada.