Vamos a pasar la tarde-noche en la playa.
Nos damos unos cuantos baños, jugamos con la arena, nos comemos unas patatas y cenamos unos ricos bocadillos.
Cuando nos cansamos de tanta arena y sal, nos volvemos a casa.
Nada más llegar Alba y papa se quedan en la piscina disfrutando de la tranquilidad de bañarse por la noche.