Por la mañana bajamos al parque de al lado de casa de los abuelos a montar en los columpios.
Por la tarde vamos a Hontanares a casa de la tía Silvia para recoger los tomates de su huerto, que aunque no hay muchos a Diego le encantan y se come unos cuantos allí mismo.
Después vamos a dar una vuelta por el pueblo y a tomar algo en los bares que hay allí.