Durante toda la semana mi papi no hacía más que insistir para que me meta en la piscina y disfrute del agua. Pero es para mi, está muy fría el agua (para mi papi y para Alba parece que no). Yo en cuanto me meten, no hago más que decir: «fío, fío, alí, alí»
Pero hoy es diferente, la piscina está más llena, y veo a mi amiga María en el agua. Así que yo también me animo.
Y al final me lo paso genial con mi papi, con mi mami y con Alba.