Nos vamos de visita turística a Madrid.
Lo primero que hacen mis papis es llevarnos a que conozcamos el barrio donde ellos estuvieron viviendo durante más de 6 años. El barrio de Hortaleza.
De ahí nos vamos al centro de Madrid, y siendo Madrid como es, pues nos encontramos con problemas de tráfico y sobre todo a la hora de aparcar. Pero todo tiene solución en esta vida, y aunque un poco más tarde de lo que esperábamos lo conseguimos.
Vamos a comer, que ya es hora. Primera parada La casa de las Bravas. Allí nos tomamos un par de cervezas una ración de sus bravas y un pincho moruno. De allí nos dirigimos a la plaza Mayor donde nos llevamos la desilusión de encontrarnos que el mercadito de Navidad ya estaba desmontado. Nos quedamos sin comprar ninguna figurita para el belén. Suplimos esto comiendonos un par de bocadillos de calamares.
Como a mi no me apetece mucho los calamares, la siguiente parada la hacemos en el Museo del Jamón.
Nos vamos a dar una vuelta por la plaza de oriente, en el camino nos paramos a ver a un artista callejero donde nos reímos durante un buen rato.
Acabamos dando la vuelta completa volviendo por la calle Mayor, con una parada en el renovado Mercado de San Miguel.
Y por fin llega el momento que tanto estaba esperando.
Nos dirigimos al Corte Ingles de Preciados, donde en las traseras se monta todos los años por estas fechas el Cortylandia.
Acaba el espectáculo y nos volvemos a Segovia, donde llegamos ya destrozados tanto mi hermano como yo.