Mi tío Miguel Ángel tiene entradas para ver al Levante que juega con el Valladolid así que por la tarde nos vamos con mis tíos y mis primos a ver el partido. Las entradas son para la fila dos así que casi podemos tocar a los futbolistas y veo al papa de mi amiga Carmen, ademas estamos muy cerca de los ultras del levante que no paran en todo el partido de cantar y de tocar el bombo, así que se nos hace muy entretenido.
Diego se queda dormido un rato durante el partido y aunque mi madre pensaba que Diego no iba a aguantar y que tendría que salirse fuera del campo con Diego, este se lo pasa pipa y aguanta sin decir ni pío todo el rato.