Ayer empezaron las fiestas de Villacastín, así que vamos a pasar un día de fiestas. Nada más llegar al pueblo nos enteramos que los encierros camperos continuaban y que los toros estaban escapados, con lo que no habrá vaquillas por la mañana. No pasa nada, nos vamos a las escuelas donde por 1 euro nos comemos un plato de huevos con chorizo pan y limonada, que hace que se te olviden las penas. Nos bajamos a la plaza y mientras esperamos que se anime el vermouth, damos de comer a mi hermano Diego en el pilón, donde mis papis me cuentan alguna historia de cuando ellos venían a las fiestas. Mientras estamos en la plaza bajan del encierro algunos caballos, y mi prima Paula y yo aprovechamos para montar en uno de los caballos y que nos den una mini-vuelta. Después de 3 horas de vermouth, nos vamos a comer a casa de la tía Julia, donde mis papis me enseñan cosas de las casas de pueblo. Cuando acabamos de comer hacemos un recorrido por las casas de los familiares: mi primo Miguel, donde juego en su jardín a las cocinitas y donde nos visitan mi tía Carmen y mi tío Cirilo. Acabamos haciendo una mini visita a la casa de Juan Vicente.
Llega la hora de la cena, y yo dejo a mis papas con mi hermano y yo me voy con mi prima Paula a cenar a su peña, Los Mascas. Nos volvemos a juntar para ver los encierros desde el balcón de la casa de ‘la otra Alba’. Cuando acaban nos vamos a las ferias a montar en las colchonetas, en un castillo y en los ponis. Son las 2 y media de la mañana y no ha empezado la verbena, mi cuerpo no puede más, así que nos volvemos a Segovia.
A ver si el año que viene podemos venir a pasar unos días más.