Hoy estreno un columpio que me dejó ayer mi vecino David. Ya sabéis que me encanta saltar, pero que hasta ahora lo tengo que hacer cogido de mis papis. Bien pues con este columpio puedo saltar a mis anchas, mis papis lo dejan colgado de una puerta, me montan dentro y venga: a saltar. Me entretengo un buen rato.
Por la tarde volvemos a merendar-cenar en la playa, aunque hoy el día no es tan agradable ya que sopla mucho viento y el cielo está un poco gris (debido a un incendio que hay cerca de Valencia). Pero nos lo pasamos muy bien y encima cuando llegamos a casa, como parece que el viento se ha calmado, nos metemos los 4 sólos en la piscina de casa. De noche y con las luces, se está muy bien.