Que verano de piscina estoy pasando. No paro en el agua.
Además ya he cogido confianza, domino la parte de la piscina donde hago pie y me atrevo a saltar, a nadar, a bucear y a estar a mi aire, sin flotadores, manguitos y ni tan siquiera el churro.
Así pasa que me lo paso en grande y a pesar de ir casi todas las mañanas, en cuanto acabo de comer y oigo algo de jarana en la piscina, quiero volver a bajar.