Hace mucho calor, así que nada más acabar de desayunar nos bajamos a la pisicna a pasar toda la mañana allí.
Por la tarde vienen los abuelos Angel y Lucía a casa y así puedo ir a cenar con todos los abuelos. Vamos a una terracita de al lado de casa y me pongo morada a comer bocata y un pedazo de helado.