Hoy nos tenemos que volver para Valencia, y la verdad es que la cosa pinta muy mala para coger el coche. No hay más que anuncios de nieve y hielo por todos los lados. Así que con mucha precaución y un poco de miedo emprendemos el camino de regreso a casa.
Una vez pasado el tramo de Segovia, Madrid y ya en Cuenca, más tranquilo podemos disfrutar un rato de la nieve. Yo tiró un montón de bolas a papa.