El jueves fue fiesta en Valencia así que llevo 4 días sin guardería. Además con esto de la llegada del otoño me han vuelto a salir un montón de mocos. Esto provoca que el miércoles por la noche vomitara y que lleve unos cuantos días comiendo peor de lo que lo hacía hasta ahora. Si a esto le sumamos que en mi último control de peso, en vez de ganar, he perdido peso, pues conduce a que mis papis se pongan un poco más nerviosos a la hora de darme la comida.